Clase 8: Gramsci, Bajtín y Voloshinov

“Lenguaje”

Para arrancar esta clase es necesario poner algunas fichas sobre la mesa, que si bien consideramos que ya deberían estar, no es menor recordarlas.

En las construcciones discursivas actuales, de los infinitos soportes existentes,  la intencionalidad le fue ganando posiciones a la objetividad,  la desplazó, la arrinconó y finalmente casi sin dejar rastros, la mató. Estamos desde entonces en manos del sentido. Tal vez el más poderoso de los sicarios, que merece ser estudiado para comprender su esencia, opacar sus transparentes estrategias y reconocer sus movimientos aun sabiendo que jamás podremos dominarlo.

En este recorrido de coartadas podemos ir hasta la diferencia histórica desde la que partieron las teorías de la comunicación, empezando a delinear algunas cuestiones que tuvieron que ver con definir a la comunicación como ciencia.

Las primeras teorías arrancaron por diferenciar la comunicación de la información. Comenzaron definiendo a la información como una transmisión ordenada de datos, apoyados por las teorías que permitían por aquel entonces explicar el fenómeno: la matemática, la informática, el estímulo y la respuesta aplicable a algunas maravillas de la naturaleza.

Luego, entrada en la versión más humana y menos mecánica, las teorías comienzan a explicar la comunicación como un proceso más complejo, con variables que intervienen en esa construcción y que no se reduce sólo al paso de la información. Subrayen esto que volveremos…

La transmisión ordenada de datos ya no existe, no hay datos ni orden que escape a los complejos procesos comunicacionales, ya nada responde a lo que alguna vez pensábamos como orden, o habrá un nuevo orden, u otra cosa…

¿Qué es el orden?, ¿esa tabla rasa desde la que partimos con un mensaje entre un emisor y un receptor?, ¿el orden como la forma en la que se estructura una noticia?, ¿es la certeza y fidelidad entre el punto de partida y el de llegada?. Si eso es el orden, no debemos invisibilizar el modo en que ese orden se establece. Cuando decimos “invisibilizar el modo” estamos naturalizando una única manera de ordenar, pero puede que haya otras muchas posibles, o ninguna.

¿Cuánto tiene que ver el lenguaje en todo esto?, TODO.

Como materialización de la ideología y por tanto como acto político, el lenguaje, dice Gramsci, está fuertemente vinculado con nuestra “comunidad moral”. Lo “que se es realmente” está dado por la lucha por transformarse en aquello en que se quiere llegar a ser. No hay semántica sin esta dimensión; pero tampoco la hay sin la acumulación histórica de la experiencia humana, que se entreteje en el lenguaje y cambia con él. “Todo lenguaje es una serie de comparaciones elípticas”, sostiene Gramsci, y las comparaciones elípticas son el plano del sentido metafórico.

Entre la infinidad de  opciones con que pudimos ejemplificar esto, no existe uno mejor que de cuenta del lenguaje como museo de fósiles y cosa viviente, que la siguiente Guerra de Gallos entre Dozer y Roma. Disfrútenla:

¿Qué es entonces la metáfora? Proviene del griego: metá, más allá / phorein, pasar llevar.Nuestro sistema conceptual es de naturaleza metafórico: cargado de sentido, ilumina y oscurece, revela y oculta. Algunos ejemplos:

  • “Una discusión es una guerra”: atacar un argumento, destruirlo, estrategia argumentativa, etc.
  • “El tiempo es dinero”: perder, ahorrar, gastar, disponer, calcular.
  • “Arriba y abajo”: alegría/tristeza, bueno/malo, más/menos.

Entonces, “Metafórico” es porque establece una comparación, una doble referencia, y con ella elabora un nuevo significado. Toda concepción del mundo y hasta “toda corriente de pensamiento, tienen su lenguaje y su vocabulario propios.” La metáfora es el mecanismo más importante para generarlo. En tanto doble referencia, siempre supone un mundo de contrastación. Toda palabra es para Gramsci una metáfora. Lo importante es saber qué contrasta en un determinado contexto histórico cada palabra. El sentido de las palabras lleva, más o menos oculta, una segunda (tercera, cuarta….) intención.

Así, los discursos de las clases hegemónicas tienden a reforzar estos modos de percepción y a legitimarse. En muchos casos operan con desprecio y el juicio negativo hacia las clases subalternas. La palabra villano es un buen ejemplo: el que vivía en la villa, el villano, se carga de sentido negativo pasando de sustantivo a adjetivo gracias a la doble referencia.

Vamos entonces a buscar a Bajtin, y de paso viene Voloshinov también, así que nos trasladamos a Moscú…

Bajtín nació el 17 de noviembre de 1895 en las afueras de Moscú, en el seno de una familia aristocrática en decadencia. Hacia 1924 se trasladó a la Universidad de San Petersburgo, allí conoció a las principales figuras del formalismo ruso y se crea el llamado ‘Círculo de Bajtín’, del cual participaba su discípulo Valentín Volóshinov que muchas teorías consideran que se trataba del mismísimo Mijail.

Como consecuencia de las persecuciones a  intelectuales por parte de Stalin, Bajtín es condenado y exiliado a Siberia. Durante ese tiempo escribió muchos ensayos importantes incluyendo “El discurso en la novela”. En busca de ayuda médica, Bajtín tuvo que trasladarse de nuevo a Moscú, donde vivió hasta su muerte el 7 de marzo de 1975.

Vida corta la de Mijail para haber desarrollado tantos conceptos. Pero no desesperen, lo complejo de Bajtin fueron las traducciones del ruso al castellano, haciendo que el pobre hombre fuera odiado por su pensamiento complejo y enredado.

Arranquemos por conceptos conocidos: para Bajtín, la unidad de comunicación verbal era el enunciado. El enunciado es más que la palabra; es la palabra contextualizada. Con esta idea, da un giro a la semiótica hasta entonces presente y propone una nueva forma de análisis: la translingüística; desplazando así a la lingüística tradicional. El enunciado siempre se expresa desde un determinado punto de vista. A esta perspectiva particular se le llamará voz. La significación puede llegar a existir sólo cuando dos o más voces se ponen en contacto, conocemos esto como polifonía. De este modo, la comprensión de un enunciado implica un proceso en el que otros enunciados entran en contacto y lo completan. “Cada enunciado es un eslabón más en la cadena”, dice Bajtín y de manera poética define la vida como un diálogo inconcluso.

El autor critica la lingüística tradicional por su análisis monológico del texto, difícilmente comprensible hoy en día cuando, gracias a las aportaciones de grandes autores (Bajtín, entre ellos), nos es casi imposible entender un texto sin contexto.

Así Bajtín hace referencia a las distintas “voces” escuchadas que de alguna manera van conformando nuestra ideología. Las palabras ajenas-propias que nos constituyen, entrando en un terreno dialógico de significación.

“La palabra en el lenguaje es en parte del otro. Se convierte en “propiedad de uno” sólo cuando el hablante la puebla con su propia intención, su propio acento, adaptándola a su propia semántica. Antes de este momento de apropiación, la palabra no existe en un lenguaje neutral, sino en la boca de otras personas y en sus contextos propios, sirviendo a sus intenciones.”Bajtin, he dicho!

También el signo será ideológico, es decir, que no es inocente pues no es un reflejo mecánico de la realidad. El signo es un fenómeno complejo que “refleja y refracta” la urdimbre social. Esto lo vemos en el texto Interacción Verbal de Voloshinov. El signo es semánticamente móvil, inacabado, abierto, dinámico, vacío y cargado de sentido.

Bajtíncrítica al paradigma Saussuriano (llamado por él “objetivismo abstracto”), por su visión monológica en instrumental de la naturaleza del lenguajeoponiéndolo a la idea de interacción verbal y su modelo de análisis dialógico que se encuentra en la obra El marxismo y la filosofía del lenguaje, de Valentín Volóshinov.

Para pensar con ustedes este aspecto crítico de su teoría, les proponemos ver hasta el final esta charla TED, de Karina Galperín.

Volvemos ahora de Rusia, aterrizamos nuevamente en nuestros pagos para volver sobre el propósito de esta cátedra: comprender la comunicación como un proceso de producción de sentido y a la ideología como variable interviniente, era necesario el viaje para recoger conceptos y anclar teóricamente esta postura.

Nos juntamos en la próxima!!

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